Ayer.

Mi vida delante de mis ojos, no para mal sino como un cambio. Una despedida, las fotos de mi vida estudiantil, de toda mi vida estudiantil, pasaron a modo de video en un proyector en un palacio de congresos repleto de gente. Acto de clausura del curso 09/10, se cierra una etapa, una etapa en la que he estado casi 10 años todas las mañanas entre septiembre y junio en los mismos patios, las mismas clases, con las mismas mesas, con las mismas pizarras, con los mismos profesores y sobre todo los mismos compañeros.

Unos compañeros que por mas infantiles o mas maduros que sean son compañeros con los que he vivido experiencias que han marcado mi vida, que me han hecho crecer y me han hecho sentirme tan feliz como un niño. Experiencias que nunca podré olvidar porque sé que con esa gente he vivido uno de los momentos mas felices de mi vida. Espero que como en perdidos nos podamos reunir todos al final para dar un ultimo paso juntos como grupo.

Ayer fue un dia en el que todos lloramos y el que diga que no tiene que confesar que poco le faltó. Todos nos vamos a echar de menos, todos tal vez no pero la gran mayoría sí y no nos faltan motivos para echarnos de menos puesto que hemos estado casi una vida entera juntos.

El video de la memoria fue muy emocionante y luego encima del escenario recogiendo las orlas los nervios fueron los protagonistas. Mas tarde nos fuimos a un local alquilado… la cosa no salió muy bien pero eso no tiene cabida en esta entrada porque sería un mensaje cargado de odio.

Amigos, os voy a echar de menos y espero que estos momentos se queden grabados como algo feliz y siempre nos recordemos los unos a los otros como yo os voy a recordar a todos, como un recuerdo de una etapa muy feliz de mi vida, es por eso que os dedico una entrada en mi blog, pero no una entrada cualquiera sino la entrada nº 100 que escribo entre borradores y publicados.

El camino no ha terminado, el camino acaba de empezar.