A la hora de hablar sobre propiedad intelectual puede haber mil y una posturas pero lo que todos tenemos claro es que el autor debe de tener un beneficio por su obra.

El autor, que imprime un trabajo en su creación, ya sea escribiendola, cantandola, componiendola, pintandola o cualquiera de las mil y una maneras que hay de crear arte, debe de recibir una remuneración acorde con su esfuerzo pero cuando esto no tiene lugar el autor pierde motivación a la hora de crear su obra… o no. Eso es lo que todas las empresas de protección de derechos de autor dicen pero creo que eso no es así, al menos no debería serlo.

La creación de arte es vocacional 100%, si no te gusta no estarás capacitado para ella y si te gusta realmente debes estar agradecido por que te paguen aunque sea un poco por hacer eso. Y no es un poco lo que se les paga. Todos conocemos a grandes defensores de los derechos de autor como Alejandro Sanz o Rosario Flores, que se embolsan todos los años millones de euros/dólares/nomeimportalamonedaqueusen y que además se quejan porque cada vez le entra un poco menos en sus arcas.

Bien, a todos ellos les informo que, sintiendolo mucho su chollo se les ha acabado. No importa cuantas veces se hagan campañas contra la piratería, cuantos cánones ilegales nos impongan o cuanto refuñen en las redes sociales, la gente va a seguir bajandose música de internet. ¿Sabéis por qué? Porque no sois capaces de competir con la red. No sois capaces de aceptar que no era normal que un actor ganase más que alguien que salva vidas, que alguien que construye una autopista o que alguien que aplica la justicia en un tribunal.

Esta estupidez va sumada a que cada vez se ponen más avisos anti copyright en las copias originales de las cosas, llegando a agobiar al comprador y empeorando la calidad del servicio que él ha pagado. Esto a quien perjudica es al consumidor y por lo tanto a la industria ya que un cliente descontento es un cliente menos.

La principal causa de los problemas es que esto los artistas se niegan a verlo, pero es así: No es lógico que un actor gane millones y un médico gane menos. Ahora solo queda que la industria se de cuenta de que esto es así y empiecen a competir con internet. Yo estaría dispuesto a pagar por los discos si estos valiesen mucho menos, personalmente, pero mientras que la industria no vea que su chollo se les ha acabado seguirán perdiendo dinero tontamente y frenando el avance de la tecnología, como es el caso de Netflix en España.

El futuro no está en los derechos de autor, está en poner precios realmente competitivos y asumir de una vez que tal vez un autor no merezca realmente ganar una suma tan alta, de miles de millones o más.