Hoy hace ya 15 meses. Sí, quince meses de aquél día en el que las velas iluminaban el pasillo.

Recuerdo que aquél día tú pensabas que iríamos al bar, pero la realidad es que todo iba a ser muy diferente: aquel día iba a cambiar el futuro, tanto el mío como el tuyo. Cierto es que nuestra historia de amor se remonta a un mes antes de este acontecimiento, aproximadamente, pero ese día 4 de Enero sería el detonante de los que han sido hasta ahora los 15 meses más intensos y felices de mi vida.

15 meses… y lo que espero que nos quede juntos. Sé que no soy la mejor pareja del mundo, que tengo mis equivocaciones pero también sé que estoy dispuesto a luchar por ti a capa y espada, contra viento y marea.

Realmente, todo lo que te pueda escribir aquí nunca llegará a reflejar todo lo que siento, como te he dicho mil y una veces, la palabra que podría utilizarse para decir lo que quiero aun no ha sido inventada, pero en ningún idioma. Es por eso que me siento un poco insignificante escribiendo esto, pero espero que sepas valorarlo pues, aunque no son las palabras que mereces, son las únicas que me salen para felicitarte esta fecha, una fecha que espero que sigamos recordando durante muchos años más.

Y no, los dos sabemos que no estamos en el mejor momento, que han pasado cosas que nos han jodido mucho los últimos días pero yo te pido, de corazón, que me perdones, que cojas mi mano y sigamos andando juntos, porque es así la única forma en que yo lo veo, porque de esta manera podemos sobrevivir a todo lo que se nos venga encima. Porque juntos somos una misma persona.

Te quiero, te amo y… más que eso.