Hoy me desperté como un día cualquiera, quien me iba a decir que mientras desayunaba me iba a enterar de una noticia que me ha pillado totalmente de imprevisto. A no ser que hayas vivido en una cueva las últimas 24 horas ya te habrás enterado de la muerte de Steve Jobs puesto que ha sido una de las noticias más comentadas del día. Su muerte le ha llegado a la temprana edad de 56 años debido a un cancer pancreático contra el que llevaba luchando desde 2003, pero no he venido aquí a comentar las cosas que se pueden leer en todos los periódicos, no.

Los hay que son más fanáticos de Apple, los hay que detestan a la marca de la manzanita mordida y también los hay que son indiferentes, pero el hombre que ha muerto hoy es mucho más que Apple. Steve fue el creador de la informática tal y como hoy la conocemos, junto con su amigo Wozniak. Fue allá por los años 70 cuando este gran genio dio sus primeros pasos en el mundo de la informática pero pegó el salto cuando en 1984 presentó el Macintosh, el primer ordenador personal que utilizaba una interfaz gráfica y que tuvo un éxito notable.

Desde ahí siguió dando avances al mundo de la tecnología. A finales de los años 80 fue expulsado de Apple pero, como él diría en su discurso en la universidad de Stanford, esto fue lo mejor que le pudo pasar. Gracias a que abandonó la empresa de la manzana su creatividad dio a luz algo a lo que todos tenemos un cariño especial: La empresa de animación Pixar. Y eso si es un hecho, Pixar nos ha marcado a muchos con clásicos como Toy Story, Bichos…

Pero Steve no paró ahí, volvió a Apple y de nuevo comienza una época dorada. Los iPod, iPhones y iPads se venden como churos mientras que los iMacs y MacBooks van abriendose paso cada vez más en un mercado que hasta hace no mucho era dominio absoluto de Microsoft y su Windows.

Creo que ahora mismo nos sentimos como se sintieron nuestros antepasados al enterarse de que Edison o Tesla, con la diferencia de que la tecnología que Steve ha inventado hoy está al alcance de todos y que las noticias vuelan con mucha más rapidez. Hemos perdido a un gran genio y sin duda alguna su legado prevalecerá durante bastante tiempo, probablemente dentro de cien años su nombre siga siendo recordado gracias a todos los avances tecnológicos que ha logrado.

Un saludo, donde estés, desde mi iMac y hasta siempre.

Os dejo a continuación el discurso que cité anteriormente de este hombre.