Hace ya 4 años que tuve mi primera toma de contacto con un festival de música. Con 15 años, tras un año de duro trabajo, conseguí que mis padres me diesen permiso para ir a Lorca, al festival Lorca Rock del año 2009 (El que más tarde sería el último de estos festivales). A pesar de que las temperaturas rondaban los 40 grados, las duchas echaban el agua con cuentagotas, la zona de acampada estaba sobre asfalto y no llevaba nada más que un saco de dormir y una esterilla, he de reconocer que para mi este festival ha sido uno de los mejores a los que he asistido. Gracias a este festival pude ver a Municipal Waste, Carcass, Arch Enemy y gran cantidad de grupos internacionales que, hasta ese momento, a mi me parecía increible ver en directo. Bendita inocencia.

Con los años he seguido yendo de festivales, pero no fue hasta el año pasado que decidí salir de las fronteras de este país para aventurarme en otros territorios y, pese a que yo siempre había pensado que todo lo que se hablaba sobre los festivales de fuera de España eran una exageración, descubrí que para nada. Mientras que aquí en España, en el mejor de los casos (Sonisphere 2011) acampábamos en un pinar, en Brutal Assault (República Checa) se acampaba en prados y bosques, con ríos cerca. Mientras que aquí en España nos duchábamos, prácticamente, con una manguera colgada del techo (Lorca Rock y Metallorca), en Brutal Assault teníamos duchas con agua caliente y fría y con mamparas y en una carpa cerrada, lo que hacía que te pudieses duchar tranquilamente sin que toda la gente del festival te viese desnudo.

Es increíble como es posible que haya tanto cambio de unos festivales a otros y, la verdad, cuando has salido fuera de España para ir a uno te explicas perfectamente como aquellos son tan masivos y estos en los mejores casos reunen a 10.000 personas. Ya no es por hablar de cartel, puesto que si nos pusiésemos con esas volveríamos a darnos cuenta de la clase de estafa en la que vivimos, es que el trato que se recibe dista años luz en España que en el resto de paises. En mi caso, de los que he vivido personalmente sólo puedo hablar de Brutal Assault pero, según sé, festivales como Summer Breeze, Party San, Hell Fest o el mismísimo Wacken Open Air le dan mil palizas a este.

Y os preguntaréis “¿A qué viene esto?” pues para desgracia de los asiduos a festivales esto no es ninguna novedad. Resulta que hoy me siento completamente estafado. Si bien todo lo que he nombrado arriba es el pan de cada día en los festivales españoles, este año pensaba que había algo de esperanza en uno. Tras la edición del año pasado del Leyendas del Rock, las confirmaciones que se fueron sucediendo los últimos meses de 2012 fueron increibles y a nadie pasó desapercibido que este año pretendían hacer algo grande. Cuando además anunciaron que habría una zona con cesped y piscina mi novia y yo no dudamos en comprar las entradas, con un descuento que además nos vino muy bien. Tuve esperanzas en este festival, todo para que otra vez me vaya a ver en medio de un paraje desértico con precios por encima de lo normal en cualquier otro país.

Ya empezaron a sincerarse poco a poco hace mes y medio o así, cuando dijeron que la zona de acampada no tenía sombras. Hombre, hasta la fecha se habían subido fotos de un campo de fútbol (Donde lógicamente no hay arboles), unas pistas de atletismo alrededor y la piscina. Me esperaba que la acampada fuese ahí… sí, claro. A continuación os dejo una foto de la maravillosa zona de acampada que se ha preparado para este maravilloso festival:

Zona de acampada del maravilloso Leyendas del Rock

Y es que, precisamente, una de las principales quejas que se habían tenido de la última edición del leyendas del Rock era que la zona de acampada era un pedregal, queja que desde la organización habían dado a entender que iban a solucionar en esta edición… con los cojones. La que en un principio habían enseñado como zona de acampada sólo será un area en la que se podrá estar para gastarte el dinero en una barra con unos precios que, tristemente, son más baratos que en los demás festivales de España… pero que en algunos casos son el doble de caros que, por ejemplo, en Brutal Assault.

Las duchas, otro punto del que más nos quejamos los asistentes, parece que un año más serán al aire libre, algo muy cómodo para todo aquel que quiera ir a ver a un grupo sin estar oliendo a orco. No pedimos que se pueda elegir entre agua caliente o fría (Cosa que hasta sería innecesario por la temperatura que probablemente haga en estas fechas) pero ¿Qué menos que una cortina o algo para tener un poco de privacidad a la hora de ducharte?

Por último, si este festival se caracteriza por algo es porque nunca ha sido de esos que traían cientos de grupos. Este año han decidido traer bastantes más, cosa que veo acertada, pero el problema viene cuando tienes que cuadrarlos a todos en un horario. Si bien es inevitable que unos grupos coincidan con otros, creo que es de lógica que los “cabeza de cartel” y más prestigiosos no coincidan entre si, poniendo en el escenario secundario a grupos de menor calibre durante las actuaciones de estos. Pues bien, ni eso sabemos hacer bien aquí en este país. Crisix, uno de los grupos con más proyección internacional de nuestro país, coincide con la mítica Doro el Viernes. Pero no solo eso, el caso del Sábado es aún peor, pues coinciden dos de los grupos internacionales probablemente de los que más pasiones fuesen a levantar: DR. Livingdead y Ensiferum. Un aplauso para aquellas personas que se han dedicado a hacer los horarios de este festival. Como nota también decir que Leo Jiménez tiene un horario mucho más cómodo que los americanos Nashville Pussy, que tocarán con todo el sol de las 17:30. Un maravilloso trato para los grupos internacionales, sin duda.

Estoy muy cabreado con la organización de este festival. Me siento estafado y triste. Desde que compre la entrada he defendido el festival, que iban a hacerlo bien e iban a lograr crear un festival que no supusiese la enésima vergüenza, un festival que nos permitiese a los españoles disfrutar en nuestra propia tierra de lo que solo podemos disfrutar saliendo de las fronteras… y ahora me tengo que tragar mis propias palabras. Parece ser que tendremos que seguir saliendo del país para disfrutar de festivales en condiciones y en los que los organizadores se preocupen por mejorar la comodidad del espectador.

De verdad que me pregunto si llegará el día en el que tengamos un festival en condiciones.