Esta entrada quería escribírtela el día 19, pero lo he ido dejando. Lo cierto es que tampoco pensaba escribirla hoy pero creo que me va a hacer bien soltar esto antes de terminar el año y empezar con energía positiva, así que voy a proceder a ello. Seré breve.

Solo quiero decirte que desde el primer momento en el que te vi me pareciste una mala persona, por muy extrovertida y “simpática” que te muestres siempre noté tu forma de ser. Si bien a mi madre la engañaste con tus buenas caras a mi desde luego no lo hiciste.

Eres una hija de puta, eres probablemente la peor persona que he conocido y solo deseo que todo lo malo que te tenga que pasar te pase. Nunca le he deseado esto a nadie pero tampoco me había cruzado en mi vida con una persona tan deleznable como tu. Solo mereces todo mi odio y mis peores deseos.

Aun así, por una parte te doy las gracias. Gracias porque me has demostrado que en caso de encontrar una piedra (bien gorda) en el camino hay que mantenerse fuerte y no dejar que esta te desmoralice y te amargue la vida. Me has enseñado a ser más fuerte y has hecho que madure, aunque sea un poco.

Desconozco si te veré alguna vez más en mi vida, deseo que no, pero ten por seguro que si eso pasase no iba a desearte nada bueno. Hasta nunca, o eso espero.

No sabes la pila de tiempo que llevo esperando para escribir esto, de verdad que no lo sabes.