No vuelvo a pisar el estadio.

Que no, que no me insistáis. Que paso de ir como todos los días a ver como nos dan un repaso y como los jugadores pasan tres pueblos.

Que paso de ir, que yo me quedo en mi casa calentito en el brasero con un cubo de palomitas y cuando me canse me subo a mi cuarto a jugar al LOL o al Skyrim o a cualquier juego. Verás tu como así me quito cabreos y quebraderos de cabeza.

En serio, no vuelvo a ir al estadio, es un sufrimiento gratuito. Total ¿Voy a ir para pasar frio y ver como pierde mi equipo sin ni siquiera marcar un gol?

¿Y sabeis lo peor? Que el domingo volveré a ir. Y así probablemente hasta que mi Granada (o yo) desaparezca.

Qué duro es ser del Granada. Y qué bonito.