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Día 1 de la nueva era.

Tras el apocalipsis desatado después del anuncio de la OMS sobre las carnes procesadas y las carnes rojas, el mundo parece comenzar recobrar la normalidad. Los radicales, tras destruir todo a su paso, han abandonado las calles y los pocos edificios que se mantienen en pie deberán ser derruidos, pero la civilización parece que sobrevivirá. Al fin y al cabo solo es carne.

Aunque lejos de haber supuesto un apocalipsis, la nota de prensa publicada ayer por la OMS ha desatado la locura en las redes sociales. ¿Qué vamos a hacer ahora?, creo que es un momento perfecto para explicar lo que pienso respecto a la carne y a la alimentación que llevamos hoy día en la sociedad.

Durante siglos, la carne se ha etiquetado como un bien preciado, que no era posible obtener de forma sencilla debido principalmente al alto precio de esta. Por todos es conocido que muchos eran los nobles en la edad media que padecían enfermedades como la gota, causada por un excesivo consumo de proteinas. Por el contrario, las clases medias y bajas no tenían este problema puesto que solo podían comer carne muy de vez en cuando, en ocasiones especiales.

Con el capitalismo y la producción en masa fruto de la industrialización, el coste de casi todos los recursos se abarató, a la vez que el poder adquisitivo de las clases medias y bajas se incrementaba.

La carne fue más accesible y su consumo creció exponencialmente, llegando a la situación actual.

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Debido al consumo desproporcionado de carne que hoy día vemos en la sociedad (tanto en España como en cualquier otro país, sobre todo del primer mundo), los animales no son tratados como seres vivos, sino como recursos. La explotación de estos se traduce en maltrato y sufrimiento innecesario, puesto que las empresas no buscan siquiera el darles una vida digna. Los animales son tratados como cualquier recurso que se extrae de la tierra, solo que ellos si sienten.

Pero yo no soy vegano, ni tampoco vegetariano. Considero que ambos movimientos no se van a traducir en una mejora en la vida de los animales de las granjas.

Si el número de veganos y vegetarianos aumentase drásticamente, la producción de carne seguiría, aunque a menor escala. Es cierto que eso haría que el número de animales se redujese, pero no soluciona el problema de raiz (la tortura a los animales), puesto que aunque hubiese menos animales torturados, la obtención de carne se realizaría de la misma forma, tratando a los animales como un recurso mas.

La solución a este problema pasa más bien, lo primero de todo, por legislar, o eso pienso. El estado no debería de permitir que las empresas cárnicas tengan a los animales encerrados en jaulas más pequeñas que ellos mismos. Tampoco debería permitirse que se matase de una forma dolorosa al animal, debiendo obligarse a las empresas a matar a los animales de forma rápida.

Por otro lado, el segundo problema de raiz es la cantidad de humanos y, por tanto, de consumidores de carne que hay. Partimos de la base de que, bajo mi punto de vista, sobramos unos cuantos miles de millones de humanos. Esto sumado a que el consumo de carne es excesivo hace que la industria de la carne necesite de los medios que utiliza para abastecer la demanda.

La solución a esto, dado que no vamos a hacer ningún genocidio ni nada por el estilo, es acostumbrar a la gente a comer menos carne de la que se toma. Y aquí es donde enlaza de nuevo todo con el anuncio de la OMS.

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Gracias a este anuncio, es posible que la gente vea con malos ojos (o con menos buenos ojos, no sé) a las carnes procesadas y las carnes rojas, un frente muy importante dentro de la industria cárnica. Esto puede hacer que otras fuentes de proteinas sustituyan en bastantes hogares a las carnes, no totalmente, aunque si de forma parcial y convirtiendo esta en algo más ocasional.

Así pues, si el consumo de carne disminuye gracias a noticias como esta, el veganismo y vegetarianismo sigue al alza (como está últimamente) y los partidos políticos ponen de su parte, podríamos estar no demasiado lejos de un futuro en el que para comer carne no sería necesario tener hacinados a los animales en jaulas ni matarlos en cadena de forma que sufran durante varios minutos hasta caer muertos.

Bajo mi punto de vista, la carne debería ser un plato muy poco común, algo que se comiese una o dos veces al mes, tal vez. Esto permitiría abastecer la demanda con ganadería extensiva, de forma que los animales de las granjas pudiesen vivir libremente y que a la hora de morir ni lo viesen venir ni sintiesen nada. Bueno, esto hasta que las impresoras 3D consigan crear carne a partir de células madre, que tal vez no esté tan lejos eso.

Aun así, este anuncio se está saliendo de madre. Bastante. Sobre todo si tenemos en cuenta los cálculos de que, por ejemplo, para alcanzar el riesgo de cancer de un paquete de tabaco comiendo lonchas de bacon sería necesario comer 208 lonchas. Una barbaridad. Y bueno…12188958_997060797006822_8931273773548266247_n

Por lo tanto, es posible que esto quede en saco roto y no suponga ningún cambio a corto plazo, pero si que es posible que poco a poco el consumo de carne disminuya hasta puntos en los que las empresas puedan abastecer la demanda con ganadería extensiva.

Si bien el consumo de carne no es 100% necesario, si que es un complemento interesante y no todo el mundo puede permitirse prescindir de ella, por lo tanto, mientras que no seamos capaz de crear hamburguesas con impresoras 3D, la carne debe ser un alimento complementario, utilizando otras comidas para obtener proteinas.

O lo mismo deberíamos todos acabar comiendo Joylent, que la verdad es que no está nada mal y es vegetariano. Ya os contaré algún día.