Archivo por mes: Enero 2012

El desayuno

Casualmente hoy he vuelto a ver otro poema que me ha gustado mucho. Me recuerda en cierta medida a ella. En esta ocasión el autor es Luis Alberto de Cuenca poeta madrileño nacido en 1950… y el cual me tendré que estudiar para el examen de esta evaluación de literatura jajaja.

“El Desayuno”

Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
  cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

Fuente: Mi libro de literatura
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Erotismo

Como en alguna ocasión ya he hecho, hoy me dispongo a publicar una poesía que encontré navegando por internet. Su autor es Jorge Rojas, escritor colombiano nacido en 1911. Espero que os guste.

“Cuerpo en la oscuridad”

Te adivino tendida
bajo la leve túnica
de aroma que te cubre,
mientras el sueño mide
el espacio profundo
que hay del párpado al alma.

Respiración y nieve
hacen bajo el perfume
invisibles colinas;
la oscuridad me llena,
la ansiedad de tus formas:
montes de lilas pálidas,
desmayadas palomas.

Trino de amanecer,

sombra de arbusto fresco,

eres nueva en mis manos
sólo por el milagro
del mundo en las tinieblas.

¡Qué rosas de tu cuerpo
florecen al hallazgo
múltiple de mis dedos!
Te palpo y eres mía
y mis manos son cestas
para el fruto del tacto
maduro ya, en la rama
trémula del deseo.

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Bus Stop

Hola. Te escribo esto porque te echo de menos, porque desde hace tiempo ya no puedo parar de pensar en tus grandes y preciosos ojos, tus carnosos labios y esa sonrisilla que esbozas cuando te digo que te quiero.

Te lo escribo porque me gustaría poder decirtelo en este instante mientras te acaricio desde la cadera hasta el pecho con los dedos y contemplo como te quedas mirandome a los ojos.

Y es que te quiero, desde aquel primer beso que me diste justo antes de coger el autobús. Te quiero y no se de que manera decirtelo para dar rienda suelta a todos los sentimientos que tengo hacia ti, porque no conozco aun la manera de expresarlos con palabras. Ni siquiera con besos te puedo expresar lo micho que eres para mi y todo lo que te amo, llegandome a parecer el tiempo que te conozco una eternidad, como si fueses mi amada de toda la vida.

Una parte de mi te conoce ya, tal vez sea como en las películas en las que dos son almas gemelas y se acaban encontrando, no lo se, la verdad es que nunca he creído demasiado en esas cosas pero estando contigo creo que empiezo a creer que cada uno tiene un alma gemela, una media naranja que le complementa y a la cual puede amar con locura, como yo a ti.

Y no se cuanto durara todo esto, lo mismo acaba todo mañana, pero ahora mismo me conformo con sentirte conmigo, saber que tu también sientes algo parecido por mi y que estas dispuesta a compartir tu tiempo conmigo, mi amor, porque yo estoy dispuesto a compartir contigo toda mi vida, si me lo permites.

No te entretengo mas, mi amor, solo quería decirte eso, que te amo y que muchas gracias por darme todo esto, que te quiero y que muero de ganas por que llegue el fin de semana para poder estar contigo cogida de la cintura, oler tu pelo… De ti, me muero de ganas de ti entera.

Te quiero.

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Ay Granada tu eres mi alegría…

Si tanto hemos luchado por estar en primera era por placeres como estos, ver a los mejores jugadores del mundo jugar contra el equipo de tus amores y pisar algunos de los campos más emblemáticos del mundo (Camp Nou o el Bernabéu). Pero cuando salí de Granada a las 11 de la mañana no me esperaba ni mucho menos lo que se vivió en el campo blanco.

Es lógico que un equipo con un presupuesto como el Granada CF pueda hacer más bien poco contra un mastodonte como es el Real Madrid, salvo algunos milagros, pero íbamos cargados de ilusión, tal vez un empate cayese o nos llevásemos una gran sorpresa y ganásemos… pero lo importante era animar con toda nuestra alma, pues para eso habíamos peleado tanto durante tantos años y habíamos sufrido todo eso.

Una vez en los aledaños del Santiago Bernabéu ya se notaba la presencia de miles de granadinistas que se agolpaban para recibir al equipo, según Marca éramos unos 5.000 pero yo apostaría por los 8.000 que han dicho en otros muchos medios.

El asiento estaba en la parte más alta del estadio y casi en la otra punta de donde estaba la hinchada rojiblanca aunque eso es muy relativo ya que había solo 3.000 ahí y el resto repartidos por el campo, sin ir más lejos donde yo estaba había dos peñas.

El partido empezó como se esperaba, el Granada encerrado atrás y aprovechando las pocas oportunidades que tenía con llegadas tímidas y un primer lanzamiento a puerta en el minuto 15, el Madrid por su parte atacando con sus garras y marcando el primer gol de la noche en el minuto 19, entonces fue cuando ya pensé “Bueno, a ver si ahora no nos marcan muchos más porque empatar casi seguro que no lo conseguimos”.

Y entonces apareció la magia de este deporte llamado fútbol que algunos no comprenden. Ike Uche regatea por la banda, centra a Mikel Rico y… ¡¡GOOOOL!!¡¡GOOOOOL!! No es posible que esto sea real, debe ser un sueño. Salto, grito, me abrazo a mis vecinos de sitio y cuando ya estoy exhausto me siento. Me tiemblan las piernas y casi me lloran los ojos de la emoción ¿Quién me iba a decir hace tres años que mi Granada iba a batir al Santo Casillas? La ilusión se apodera de todos, “Si se puede” gritamos seguido de un “Granada es de primera”. Ruge el Bernabéu, aunque parece que ruge el Nuevo Los Cármenes.

La ilusión no acabaría con el segundo gol del Real, para nada, continuamos animando y llega el descanso. Pronto nos daríamos cuenta de que era un sueño el empate, pero eso tampoco mellaría nuestra ilusión, habíamos vuelto al Bernabéu 35 años después y lo íbamos a celebrar por todo lo alto, no importaban los goles, íbamos pensando que eso podía pasar, lo que no esperábamos muchos era que consiguiésemos marcar y dar tan buena imagen.

Al final el marcador quedó con un 5-1 pero si alguien ganó fue nuestra afición. Disfrutamos de un día que nunca olvidaremos y que esperamos repetir el año que viene otra vez… y durante muchos años más. Y bueno, ya iremos reduciendo el marcador poquito a poco.

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